Último Resorte
Hospitalet de Llobregat, 1979. Silvia Escario, nacida en el Barrio de Gràcia en 1957, había vuelto de Londres con una historia en el cuerpo: mientras fotografiaba a Sid Vicious y Nancy Spungen para el fanzine Penetración, Nancy le tiró la cámara al suelo y las dos acabaron agarrándose del pelo. De vuelta a Barcelona, Silvia encontró a Juanito (Juan Ramón Ferrando, bajo) y juntos reclutaron a Tommy (guitarra) y Miguel Coll "Mike" (batería), los cuatro de Sant Boi y el Hospitalet. Así nació Último Resorte. El primer concierto fue en el Hospital Psiquiátrico de Sant Boi de Llobregat: Silvia abrió el telón advirtiéndole al público que estaban todos en peligro, y en cuanto arrancaron los instrumentos parte de los asistentes gritaron, otros salieron corriendo y un cura con sotana lo filmó todo. Quince minutos de caos que definieron perfectamente el espíritu del grupo.
La formación no paró de cambiar durante sus cinco años de vida —decenas de músicos pasaron por sus filas, afectados por el servicio militar o las diferencias creativas—, pero Silvia y Juanito siempre estuvieron. En 1981, con una nueva alineación que incluía a Juan Antonio Recio "Strong" (guitarra), Rosa Artesero (sintetizador) y Panko (batería), el sonido se endureció hacia el hardcore, con Discharge y Crass como referentes. Cuando Panko se fue para fundar Attak, reclutaron a un novato llamado Peter Punk para poder grabar por fin su primer disco. El EP homónimo —también conocido como "Cementerio caliente" por el título de su primer tema— salió en el verano de 1982 con el sello barcelonés Flor y Nata Records: siete temas en un vinilo de 7 pulgadas, portada desplegable al estilo Crass Records y la advertencia en contraportada de que el disco había sido grabado "a un volumen superior al normal". Silvia lo definió con su honestidad habitual: "una guarrada, pero directo y cortante". Maximum Rocknroll lo describió como "la publicación con un sonido más actual que hemos recibido de España".
En el verano de 1983 publicaron el maxi "Una Causa Sin Fondo", con un sonido más maduro y aún más hardcore. En 1984, tras un concierto en la mítica Sala Zeleste de Barcelona, Último Resorte se disolvió. Habían durado cinco años, pero su huella fue larga: influyeron directamente en grupos como L'Odi Social, Kangrena y Frenopaticss, y su material fue reeditado en varias ocasiones —por Tralla Records en 2001 con el recopilatorio "Post Mortem" y por el sello británico La Vida Es Un Mus en 2009 con "La Larga Sombra del Punk", que reunía los dos EPs y las demos. Como resumió un exmiembro de Xerox: "Cuando acababan una canción, en veinte metros cuadrados alrededor del escenario solo quedaban los ganadores del pogo".