La Cara B de mi Adolescencia

un diario de canciones que nadie pidió

Memorias en Estereo / Artistas / The Primitives

The Primitives

Coventry, verano de 1984. Una ciudad del centro de Inglaterra que la historia recuerda sobre todo por haber sido bombardeada en la Segunda Guerra Mundial y por tener una catedral en ruinas al lado de otra catedral nueva. No era el sitio más obvio para que naciera una banda de indie pop. Pero Paul Court y Steve Dullaghan empezaron a tocar allí con un batería llamado Pete Tweedie y un vocalista llamado Keiron que, según Paul, tenía una forma de llevar el tiempo «bastante poco convencional». Pusieron un anuncio buscando sustituto. La única que respondió fue Tracy Cattell, una chica nacida en Australia con el pelo oxigenado y una voz que no encajaba exactamente con las canciones que tenían escritas. Paul decidió escribir canciones nuevas para ver si encajaba. Encajó. Desde ese momento pasó a llamarse Tracy Tracy y el grupo empezó a ser otra cosa.

Los primeros singles salieron en su propio sello, Lazy Records: «Thru the Flowers» (1986), «Really Stupid» —elegida por la revista Mojo como uno de los 40 mejores singles indie de todos los tiempos— y «Stop Killing Me» (1987). John Peel los programó en la BBC. Morrissey apareció en público con una camiseta del grupo. Pete Tweedie fue despedido antes de que llegaran a fichar por RCA —supuestamente por maltratar a los gatos de Tracy, aunque nadie lo ha confirmado oficialmente—, y su sustituto, Tig Williams, resultó ser considerablemente más respetuoso con los felinos y con el tempo. Con él al fondo, el grupo grabó Lovely en 1988, producido por Craig Leon —el mismo de los Ramones y Blondie—. El single «Crash» llegó al número 5 en el Reino Unido y al número 3 en el Modern Rock Tracks de Estados Unidos. De repente, The Primitives eran grandes.

El segundo disco, Pure (1989), llegó con tres singles y sin el bajista Steve Dullaghan, que había dejado el grupo durante la gira americana. Su sustituto fue Paul Sampson, que además co-produjo el disco. «Sick of It» llegó al número 24 en UK. «Secrets» se quedó en el 49. El álbum no repitió el impacto de Lovely, y Galore (1991), producido por Ian Broudie, recibió una promoción tan escasa de RCA que prácticamente nadie lo escuchó. En 1992 el grupo se disolvió sin demasiado drama. Paul y Tig siguieron tocando juntos en proyectos como Starpower. Tracy prestó su voz a otros grupos. La vida continuó.

Lo que nadie esperaba era el regreso. En febrero de 2009, Steve Dullaghan murió en Coventry. Tracy, Paul y Tig se reencontraron en su funeral y decidieron tocar juntos de nuevo, primero para rendirle homenaje, luego porque la cosa funcionaba demasiado bien para dejarlo ahí. Elefant Records —el sello español de Madrid— los fichó y publicó sus siguientes trabajos: el EP Never Kill a Secret (2011), el disco de versiones Echoes and Rhymes (2012) y el álbum de canciones nuevas Spin-O-Rama (2014). Habían pasado veinte años y sonaban exactamente como debían sonar, lo que en el pop no es tan fácil como parece.

The Primitives nunca fueron la banda más seria del indie británico. De hecho, puede que fueran la menos seria. Decían que los discos se comían, que el universo era una mota de polvo sobre una flor a punto de ser devorada por una vaca, y que el secreto de su éxito eran los pantalones con bultos. Pero debajo de toda esa irreverencia había guitarras que avanzaban solas, estribillos que no pedían permiso y una voz que convertía cualquier canción de dos minutos en algo que se quedaba dentro mucho más tiempo. Que es, al final, exactamente lo que se le pide a una canción de pop.

0 expedientes

Expedientes

No hay expedientes para este artista todavía.