Golpes Bajos
Vigo, 1982. Mientras la Movida Madrileña acaparaba todas las portadas, en Galicia germinaba una escena propia con un sonido diferente. Germán Coppini y Teo Cardalda se habían conocido en el Colegio Nebrija de Vigo, en una clase donde acababan los alumnos expulsados de otros institutos. Allí descubrieron que compartían gustos poco convencionales para la edad: punk, música siniestra, el ritmo del Motown, los sonidos latinos de la Fania. Coppini ponía las letras y la voz; Cardalda, multi-instrumentista, ponía la música. En septiembre de 1982 se juntaron en el cobertizo del jardín de los Cardalda y grabaron su primera maqueta. El padre de Teo la escuchó y, sin decirles nada, la inscribió en el primer concurso de maquetas de la revista Rock Espezial —hoy Rockdelux—. La ganaron. Mario Pacheco, dueño del sello Nuevos Medios, viajó a Vigo para conocerlos. A partir de ahí, Coppini empezó a plantearse abandonar Siniestro Total, donde era vocalista, para dedicarse en exclusiva a su nueva criatura. La aparición del grupo en el programa televisivo La Edad de Oro, presentado por Paloma Chamorro, acabó de decidirlo.
En mayo de 1983, ya como cuarteto con Pablo Novoa a la guitarra y Luis García al bajo, grabaron en los estudios Audiofilm de Madrid las cinco canciones de su primer maxi-single homónimo. Dos de ellas se convirtieron en fenómenos: "Malos tiempos para la lírica", una crítica descarnada al periodismo con una letra que parece escrita ayer, y "No mires a los ojos de la gente", un ejercicio de pop oscuro y elegante que hablaba de desconfianza y distancia. El single se agotó en pocas semanas. El 30 de julio de 1984 llegó su único álbum de estudio, A Santa Compaña, que tomaba nombre de la leyenda gallega del cortejo de ánimas que anuncia la muerte, y cuya portada icónica mostraba a los cuatro miembros vestidos con traje tradicional gallego de mujer, subidos a una roca. Canciones como "Colecciono Moscas" o "Fiesta de los Maniquíes" se convirtieron en clásicos instantáneos. En 1985 publicaron el EP Devocionario y se embarcaron en una gira por toda España. Al terminar, la tensión acumulada entre Coppini y Cardalda pudo más que la música. Golpes Bajos se disolvió.
Tras la separación, cada uno siguió su camino. Coppini se lanzó en solitario con álbumes como El Ladrón de Bagdad (1987). Cardalda formó Cómplices junto a su pareja María Monsonís, y triunfó en los noventa con temas como "Es por ti". A finales de 1997, los dos fundadores se reunieron —sin Novoa ni García— para una gira que culminó con la publicación de Vivo (1998), un disco en directo con nuevas versiones y cuatro temas inéditos. La gira fue un fracaso comercial: Cardalda volvió a Cómplices y Coppini a sus proyectos en solitario. La magia seguía intacta, pero el momento había pasado. El 24 de diciembre de 2013, Germán Coppini murió de una enfermedad hepática a los 52 años, en Nochebuena. Con él se fue la posibilidad de cualquier reconciliación definitiva. Quedan las canciones, que siguen sonando como si el tiempo no hubiera pasado.