Alphaville
Münster, 1982. Marian Gold y Bernhard Lloyd, que se habían conocido en el colectivo artístico multimedia Nelson Community de Berlín, se unieron al teclista Frank Mertens para formar una banda. Primero se llamaron "Forever Young" y pronto cambiaron el nombre por Alphaville, tomado de la película de ciencia ficción de Jean-Luc Godard de 1965. En 1983 firmaron con WEA y en enero de 1984 lanzaron "Big in Japan", que llegó al número 1 en Alemania y al número 8 en el Reino Unido. Casi nadie se paraba a escuchar la letra: Marian Gold explicó que era una historia ficticia sobre una pareja atrapada en la heroína, inspirada en el ambiente de la estación del Zoo de Berlín. La música alegre era un espejismo que escondía una realidad muy oscura.
El álbum debut "Forever Young" (1984) confirmó su lugar en la historia. Además de "Big in Japan", incluía "Sounds Like a Melody" y la propia "Forever Young", una balada electrónica que parecía optimista pero escondía una reflexión sobre la fugacidad del tiempo. Frank Mertens abandonó la banda a finales de ese año, sustituido por Ricky Echolette, y en 1986 publicaron "Afternoons in Utopia", un disco más ambicioso que consolidó su posición en la escena europea del synth-pop.
A lo largo de los años Alphaville siguió publicando álbumes como "The Breathtaking Blue" (1989), "Prostitute" (1994) o "Salvation" (1997), experimentando con sonidos y colaborando con orquestas. Marian Gold es el único miembro original que sigue al frente del proyecto. Sus canciones siguen sonando en la radio y en las películas porque Alphaville no fue una banda más de los 80: fueron la banda que puso banda sonora a la juventud de millones de personas, con todo lo que eso tiene de esperanza, de melancolía y de ganas de comerse el mundo.