El bajo que temblaba en el Opel Corsa de mi tío
Relato Autobiográfico
Los coches de los 80 tenían altavoces malos.
No como ahora. Ahora todo suena igual de limpio, perfecto, sin alma. La música entra por los altavoces, sale por los altavoces, y no deja rastro.
Antes, los bajos temblaban.
Temblaban en la carrocería. Temblaban en los cristales. Temblaban en el pecho. Y si el coche era pequeño, como el Opel Corsa de mi tío, el bajo lo llenaba todo. No quedaba sitio para nada más.
Mi tío se compró ese coche en 1984. Era azul marino. Tenía el volante forrado de un peluche que mi tía le había hecho. Y los asientos olían a tabaco y a esos ambientadores con forma de pino.
Él lo usaba para ir al trabajo. Y los domingos por la tarde, para volver de casa de mis abuelos.
Yo me sentaba detrás. No había cinturón de seguridad, o sí, pero nadie lo usaba. Me sentaba detrás y miraba por la ventanilla. Los árboles. Las farolas. Las casas. Todo pasaba rápido.
Y de fondo, sonaba la radio.
Mi tío escuchaba Radio 3. Por las tardes, en Radio 3, ponían música rara. Música que no sonaba en ningún otro sitio. Música que no tenía prisa.
Se llama "The Captain of Her Heart". La canta Double. Año 1985.
Double era un dúo suizo. En Suiza fueron famosos. En España, menos. No era una canción que sonara en todas partes, Solo en emisoras musicales sofisticadas y en algunos coches, los domingos por la tarde, cuando no había prisa por llegar a ningún sitio.
Yo no sé qué decía la letra. No entendía inglés. Pero la melodía me daba una sensación extraña. Una sensación que no sabía nombrar.
Ahora sí la sé nombrar. Se llama soledad. Pero no una soledad triste. Una soledad cómoda.
He investigado esta canción hace unos días. Me costó encontrarla. No sabía cómo se llamaba. Solo recordaba el bajo. Ese bajo que temblaba en el Opel Corsa.
Resulta que la canción dura 4 minutos y 35 segundos. Una eternidad para la radio de los 80. Creo que leí alguna vez que al principio pensaban que era demasiado larga. Que quizá la gente se aburriría.
Pon atención al minuto 1:14. La batería cambia. Se vuelve más lenta. Más pesada. Antes de ese momento, la canción camina. Después de ese momento, la canción flota.
Y ese bajo… ese bajo no es potente. No quiere serlo. Es un bajo que se esconde. Como si no quisiera molestar. Pero está ahí. Y si lo escuchas con atención, es lo único que te queda cuando la canción termina.
Cuando la canción termina, solo queda el ruido del motor. Y el silencio.
Yo siempre esperaba ese silencio. Me gustaba más que la canción.
Mi tío ya no tiene ese coche. Lo vendió hace años. El Opel Corsa azul marino con el volante forrado de peluche ya no existe. Mi tío ya no conduce.
Pero yo, cuando escucho esta canción, vuelvo a tener 12 años. Vuelvo a estar detrás, mirando por la ventanilla. Los árboles pasan. Las farolas pasan.
Y el bajo tiembla.
Tiembla en el pecho.
Tiembla en los cristales.
Y después, silencio.

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EXP: #80-001
FECHA: 12/5/2026
MEMORIAS STEREO