La Cara B de mi Adolescencia

un diario de canciones que nadie pidió

Expediente Nro. #80-007

La canción que sonaba en la piscina municipal cuando llovía

Jaume Escala
1985

Relato Autobiográfico

Las piscinas municipales de los 80 tenían un sonido muy particular.

No era la música que traías tú. Era la que ponían ellos. Altavoces metálicos, oxidados por el cloro, con ese eco de baldosa mojada que distorsionaba cualquier canción hasta hacerla irreconocible. Hasta hacerla otra cosa.

Los días de lluvia, esa música se oía mejor.

Porque cuando llovía, no había nadie. Las sillas verdes de plástico estaban vacías. Los flotadores se mecían solos. El socorrista había desaparecido a tomar un café en algún sitio. Y solo quedaba la música. Sonando para nadie. Sonando igual.

Esta canción sonaba en una piscina municipal de Mallorca.

Se llama Ciutat. La canta Jaume Escala. 1985.

Jaume Escala era músico de Mallorca. Grabó muy poco. Dos canciones. Esta es una. La otra se perdió, o nunca existió del todo. Nadie lo sabe bien.

Suena a sol, pero a un sol triste. A un sol que se pone demasiado pronto. A esas tardes de verano en que el cielo se pone negro de repente y todos recogen la toalla y se van y tú te quedas mirando el agua un momento más sin saber por qué.

No hay casi nada de él. Unas fotos borrosas. Una entrevista que alguien recuerda haber oído en una radio local. Un artículo en un periódico de Mallorca que ya no existe. Dicen que grabó la canción en un garaje, con una caja de ritmos prestada y un sintetizador alquilado. Que se editaron trescientas copias. Que la mayoría desaparecieron en una inundación en un almacén de Palma. No sé si es verdad.

Pero una de las que sobrevivieron sonó en aquella piscina un día de lluvia. Nadie la pidió. El socorrista la puso porque era la única cinta que tenía a mano.

Y yo la escuché.

El sintetizador sonaba a agua. No sé cómo explicarlo mejor. Sonaba a esas gotas que caen en la piscina y hacen círculos pequeños que se expanden despacio hasta desaparecer.

Y la voz. Jaume Escala no cantaba. Susurraba. Como quien habla solo en un sitio vacío. Como quien sabe que no hay nadie escuchando pero sigue hablando igual, porque necesita decirlo de todas formas.

Después de aquello, desapareció. No dio más conciertos. No grabó más canciones. Alguien dijo que se fue a Alemania. Alguien dijo que se hizo pescador. Alguien dijo que murió. Nadie lo sabe con certeza. Hay quien cree que Jaume Escala era un nombre falso. Una invención. Un fantasma que grabó dos canciones y se fue.

Puede ser.

Pero la recuerdo. Con una nitidez que no me explico. El sintetizador. La voz que susurra. La lluvia cayendo en el agua. Los círculos expandiéndose hasta desaparecer.

Algunas cosas que quizá nunca existieron del todo son las que más claramente recuerdas.

Ficha Técnica
Duración: 4:42 Año: 1985 Origen: Mallorca Posición en listas: No entró en España Dato curioso: Es hoy una pieza de culto entre coleccionistas.
Piscina municipal vacía bajo la lluvia en Mallorca, con altavoces oxidados y círculos en el agua, evocando la melancolía de la canción Ciutat de Jaume Escala.
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Archivo Audiovisual
NOTA DE CAMPO:
"Una piscina vacía, un socorrista y unas copias perdidas"
REGISTRO DE PROPIEDAD INTELECTUAL
EXP: #80-007
FECHA: 12/5/2026
VERIFICADO
MEMORIAS STEREO

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